Los gatitos del Hogar de Rescate y Proteccion Lourdes, han sido premiados en el Año 2016, como los mejores pets en el Ranking Nacional de Argentina, por la WCF.-World Cat Federation y su club Fedagat.-

sábado, 17 de junio de 2017

Inca y Beto Felices!

Antes que nada queríamos agradecerles habernos confiado a los dos gatitos: Yinka (rebautizada Inca) y Oliver (rebautizado Beto). Estamos muy contentos y se nota que ellos también, sobre todo Beto que se maneja como si fuera de la familia hace años. Les adjuntamos algunas fotos, comiendo, estrenando gatucuna, haciendo una selfie (Beto quiere compartir cada cosa con nosotros, así que se subió sólo a sacársela), mirando a River (se hizo hincha el domingo a la noche cuando vio el partido con nosotros), subiéndose a sillones y felpudos, etc.

Llegamos muy bien el sábado a la tarde a Santos Lugares. Les abrimos sus cajas y los dejamos que hagan su experiencia. Ya tenían su agua y comida preparada (misma marca que venían usando), sus piedritas y algún lugar cómodo para dormir.

Beto salió de la caja, miró y recorrió todo junto con nosotros, comió, tomó agua, hizo pis y caca, tapó todo, se sentó a mirarnos y maulló como diciendo “¿Qué sigue?”. A partir de ese momento se hizo muy compinche de los dos y quiere hacer absolutamente todo con nosotros, no nos quiere perder de vista (o de pata) nunca, nos sigue, nos pide caricias, se nos sube a dormir encima. Un mimoso.

Inca es menos confianzuda pero se está adaptando muy bien, a su ritmo. Ella no salió de la caja hasta que nos fuimos a dar una vuelta y los dejamos solos. Luego salió y se subió a una silla con almohadón, se quedó ahí hasta esconderse debajo de un sillón, luego del mueble de la cocina, después más cerca nuestro (debajo del mueble de la tele) y así. Pero de noche, cuando dormimos, salió a recorrer las dos plantas de la casa, para volver luego a su lugar debajo del sofá. Nos asustó un poco el domingo porque no la encontrábamos, a pesar de no tener por donde escapar. Y la encontramos atrás de la cocina. Después de eso optamos por cerrarle la cocina y empezó a salir de abajo del sillón más asiduamente, sobre todo cuando Beto está comiendo.

Compiten en todo y eso la estimula. Si Beto come, ella pierde el miedo y quiere comer del mismo plato. Si él toma agua, ella toma agua. Si se acuesta en una silla, ella se acuesta en otra silla.Primero le pusimos dos platos, aguas y piedritas en habitaciones separadas. Beto iba y comía, tomaba y hacía sus necesidades en las dos, por duplicado y en el mismo momento. Es muy territorial. Luego optamos por hacerlos comer juntos con supervisión, y como se ve en la foto aprendieron a hacerlo respetándose. Se turnan y todo. Nos falta ahora lograr que duerman juntos en la gatucucha.

Así que en resumen, están muy bien los dos, controlados por el veterinario, cComen y hacen bien sus necesidades y se los nota contentos con el espacio. Sobre todo a Beto que es un dulce de leche, siempre responde con cariño, nos busca todo el tiempo y aprende enseguida cualquier cosa. Por ejemplo, descubrimos que no es que se quería comer nuestra comida (está satisfecho), si no que no nos quería perder de vista. Entonces optamos por traerle la gatucucha al lado nuestro al comer y no molestó más, duerme mirándonos de reojo por si nos vamos. Es muy educado.

Les mandamos saludos y seguimos en contacto.
Ana y Marcelo
Santos Lugares




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