Los gatitos del Hogar de Rescate y Proteccion Lourdes, han sido premiados en el Año 2016, como los mejores pets en el Ranking Nacional de Argentina, por la WCF.-World Cat Federation y su club Fedagat.-

lunes, 27 de noviembre de 2017

Había una vez....una pequeña gata...


Esta historia como tantas otras, tuvo su origen en algún lugar de la ciudad, que nunca conoceremos, ya que nuestra participación imprescindible, así como la de Yael, comienza aquella mañana del último viernes en el camino rápido que va de Puerto de Cruceros hacia Costanera Norte, conocido como “De las Areneras”, esa inmensa avenida empedrada donde la vida misma transcurre entre apuros y miles de camiones que a diario aceleran su transitar por el antiguo empedrado…

Yael circulaba con su auto, no era tanto el ahorro de tiempo, sino el hecho de que Yael ama esas vistas tempranas del río en días soleados, así que haciendo caso omiso al apuro general, se dirigía como otros tantos días a su trabajo en aeroparque...
Aunque tal vez ese día no fue del todo él quien determinó el recorrido y quizás el destino puso su granito de arena y lo empujó por ese camino, cuando al avanzar, vio a lo lejos un bultito redondo en el medio de la avenida, decidió esquivarlo pensando que a lo mejor fuera una piedra, pero al pasar cerca vio que era un pequeño objeto redondeado y peludo…pensó que era un peluche que se le habría caído a algún chico, y pensó también, que descuido el de los padres no notar que el niño en cuestión tuviera las ventanillas abiertas, como para perder su peluche, pero una sorpresa le esperaba todavía…algo había que lo hizo seguir observando el peluche y cuando miró por el espejo retrovisor…ay….vio que movía las orejitas…

Sin pensarlo mucho, se comprometió en el tema…giró en U y volvió, estacionó a un costado, no sabía como hacer señas a todos, sólo agitaba los brazos desde donde estaba…el pequeño gatito, permanecía inmóvil, pero…había visto visiones?!?!? No, no…estaba seguro que movió la orejitas, entonces…vivo estaba, pero…atropellado? …en schock? …podía caminar? …no podía???

En un hueco de vehículos, corrió hasta el medio de la avenida, y lo levantó, con el pequeño en brazos, llorando llamo a su novia, ahora eran dos varados en el medio de la avenida, sin poder volver a la orilla…

Igual a como había sucedo con el pequeño gatito… nadie se detenía...
…cuánto tiempo pasó…?!?!? …fue nada...dos minutos...uno...30 segundos...
Fue de todos modos una eternidad de zozobra, abandono, miedo, violencia urbana... cuando en eso...se hizo un nuevo espacio...mínimo... pero el necesario para cruzar corriendo...
Ya a salvo, percibiendo la seguridad que los brazos de Yael y estar la distancia de la avenida le daban, el pequeño gato comenzó a charlar con Yael…

Si...sus miau como decía Oscar Wilde no eran sólo miau...eso es para quienes no entienden...el gatito charlaba y Yael jura que le entendía, abrazados, con el corazón todavía latiendo desbocado, ambos…asustados pero fuera de peligro gracias a la valentía y el enorme compromiso de Yael para con los que menos tienen….

Entonces, se dio cuenta…volvió a llamar para avisar que ambos estaban a salvo...
durante la tarde del sábado, en una maratónica tarde de 22 adopciones, Yael llegó con su caja enorme…
.- ah…-dijo Sandra- pero es una gatita adulta…
.- no, no…que va a ser… fue para que esté cómoda

…y abrió la enorme caja, donde la diminuta Amira se refugiaba…
Así llegaron, le preguntamos su nombre…él la llamó Amira, y nosotros respetamos la elección del primer amigo que Amira tuvo en el mundo y en su vida…
Amira… mirando aún  in saber que ó como sería esta nueva etapa... se despidieron como viejos amigos...ella, otra vez se volvió parlanchina como agradeciendo la vida salvada y él se despidió con una charla intima...acurrucados los dos en la escalera. Se dijeron adiós y seguramente ambos se desearon suerte en sus respectivos caminos…

La novia de Yael le pasó el brazo por el hombro y él con los ojos vidriosos y una suave sonrisa agradeció... partieron...
Amira se bañó, le retiramos alrededor de 100 pulgas... la grasa del pavimento no terminó de salir, pero comió, bebió y ya se la ve confiada...

No pudimos evitar pensar...quien pudo dejarla en ese lugar...??? Un humano??? Si, si, claro con forma de humano...pero...humano??? De no ser que el dios de los gatos le hubiera puesto a Yael en su camino, ese era un cadalso cruel y doloroso para la pequeña... y entonces…otra vez la pregunta que vez a vez me hago, cuando me toca protagonizar ó presenciar un rescate, el animal, gato, perrito, el que sea, nunca llega a provocar situaciones de peligro hacia otro animal, salvo por alimento…jamás por encono, destreza, deporte, inoperancia ó dejadez… pero los rescatistas, vamos indefectiblemente a la zaga de lo que otros humanos hacer para desprenderse de los modos más incoherentes y con la mayor de las crueldades de animales inofensivos…y entonces, mientras mi gata se acomoda en el sillón en el que escribo, calentita, bien comida, en paz…no puedo dejar de preguntarme…
...fue un humano...??? 

No hay comentarios: